Las autoridades federales de inmigración han ampliado agresivamente la recolección de ADN de personas detenidas, aportando casi un millón de nuevos perfiles genéticos a la base de datos criminales del FBI solo en 2025. Esta política afecta a miles de personas detenidas por violaciones civiles de inmigración, la mayoría de las cuales no tienen antecedentes penales, e integra sus datos biológicos en sistemas accesibles a las fuerzas del orden en todo el país.
La escalada de la recolección de ADN
El panorama de la recolección federal de ADN ha experimentado un cambio dramático, y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) ahora desempeña un papel central en el suministro del sistema nacional de ADN criminal. Una investigación del Centro de Privacidad y Tecnología de Georgetown Law revela que el Departamento de Seguridad Nacional se ha convertido en el mayor contribuyente de nuevos perfiles genéticos del país. Si bien los funcionarios de aduanas lideraron anteriormente este esfuerzo en la frontera, 2025 marcó una fase distinta para ICE. Los registros del FBI indican que el índice de 'detenidos' dentro del Sistema Combinado de Índice de ADN (CODIS) aumentó en aproximadamente 995.000 perfiles en 2025. Al analizar los registros relacionados con las presentaciones aduaneras frente a este crecimiento total, los investigadores estiman que ICE fue responsable de casi 920.000 de esas entradas, procesando efectivamente a más de 2.700 personas por día.
Consecuencias individuales y resistencia legal
El impacto humano de esta política quedó claramente ilustrado por el caso de Hugo Moreno Méndez, quien enfrentó cargos penales por negarse a proporcionar una muestra de ADN durante un control de rutina de libertad condicional. A pesar de su protesta, fue procesado y declarado culpable de no registrarse como no ciudadano y de negarse a proporcionar una muestra de ADN. La experiencia de Moreno-Méndez es emblemática de una tendencia más amplia en la que los inmigrantes civiles detenidos son presionados (bajo amenaza de procesamiento penal) para que se sometan a la recolección genética. La práctica ha provocado reacciones negativas importantes, incluido el escrutinio del Congreso tras informes de que incluso se tomaban muestras de niños en centros de detención familiar. Los legisladores han expresado una fuerte oposición, enfatizando que estas familias no tienen antecedentes penales y no pertenecen a una base de datos diseñada originalmente para rastrear a delincuentes violentos.
Evolución regulatoria y justificación interna
Este programa de recolección masiva tiene sus raíces en un giro regulatorio iniciado en 2020. Antes de este cambio, el Departamento de Justicia permitió exenciones que evitaron que muchos inmigrantes detenidos fueran muestreados. Sin embargo, la decisión de 2020 eliminó estas protecciones y las directivas internas posteriores de ICE exigieron que los agentes recolectaran ADN de casi todas las personas bajo custodia. Los materiales de capacitación internos resaltan el amplio alcance de esta directiva, con orientación que instruye explícitamente a los funcionarios a tomar muestras de los solicitantes de asilo y refugiados que aún no han ajustado su estatus migratorio. Una presentación interna de ICE incluso enumeró 'DATOS CURIOSIDADES' sobre las coincidencias CODIS realizadas a partir de estas muestras, detallando una variedad de delitos que van desde delitos contra la propiedad hasta acecho. Las notas dentro de estos materiales muestran un intento de justificar los procedimientos invasivos enmarcándolos como herramientas esenciales para resolver crímenes locales y cotidianos.
Conflicto sobre el propósito y la privacidad
Existe una tensión central entre la justificación declarada por el gobierno para el programa y su aplicación real. Cuando se modificaron las reglas, los funcionarios argumentaron que la recolección de ADN de los detenidos era un procedimiento administrativo estándar, similar a la toma de huellas dactilares, destinado a confirmar la identidad. Sin embargo, los críticos argumentan que este razonamiento es erróneo porque las muestras físicas se cargan en CODIS, donde se comparan indefinidamente con evidencia de la escena del crimen no resuelta, en lugar de simplemente verificar quién es una persona. Esta perspectiva está respaldada por comunicaciones internas del gobierno; Una opinión legal de ICE de marzo de 2025 reconoció que el "propósito principal" de la autoridad es construir una base de datos nacional para la resolución de delitos. Los expertos en privacidad argumentan que esto hace que la defensa de la identificación original quede obsoleta, señalando que la Cuarta Enmienda tenía como objetivo proteger a las personas de esa entrega forzosa y sin sospechas de información biológica sensible.
⚖ The Balanced View
Supporting view
El Departamento de Seguridad Nacional sostiene que la recolección de ADN es una medida vital de identificación y seguridad fronteriza, comparando la práctica con la toma de huellas dactilares de rutina durante el proceso de reserva.
Concerns & criticism
Los defensores de la privacidad y los legisladores argumentan que el programa se dirige de manera inapropiada a personas sin antecedentes penales, incluidos niños, y viola el principio de utilizar bases de datos criminales sólo para investigaciones legítimas de aplicación de la ley.
→What's next
La actual expansión del índice de detenidos CODIS sugiere que la proporción de perfiles genéticos no criminales seguirá aumentando en comparación con las pruebas tradicionales recopiladas por la policía. Los observadores esperan que continúen los desafíos legales a medida que investigadores y legisladores presionen al Departamento de Seguridad Nacional para que obtenga una mayor transparencia con respecto al almacenamiento y uso de estos conjuntos masivos de datos biológicos.